Combatiendo la flacidez corporal

El tic tac del reloj avanza de igual manera para todos, sin embargo, el paso de los años no se refleja de la misma forma en unas personas que en otras. La genética, la dieta, la actividad física, o incluso el medio dónde vivimos, determinan nuestro envejecimiento físico, una de cuyas principales manifestaciones es la flacidez corporal.

Tipos de flacidez

  • Cutánea: Por la pérdida de firmeza en la dermis y epidermis. Los tratamientos médico-estéticos suelen tener un buen resultado.
  • Muscular: Es la que se produce cuando el músculo se destensa y responde mejor al ejercicio físico.
  • Mixta: Es la más frecuente y es la mezcla de las dos anteriores, en la que se aprecia un descolgamiento de las capas más superficiales de la piel y una bajada notable del tono muscular.

Todas estas variedades, junto con la celulitis y la grasa localizada, suponen los problemas estéticos más comunes y que más nos preocupan a medida que cumplimos años. Además de la flacidez facial y de la papada, las zonas corporales más frecuentes dónde empieza a notarse el descolgamiento con el paso del tiempo es en la cara interna de los brazos, el abdomen, el pecho, los glúteos y la banana subglútea – la parte más externa del glúteo, dónde se forma el pliegue– y la cara interna de los muslos.

La flacidez corporal está causada por la reducción de dos proteínas que se encargan de dotar a la piel y al tejido muscular de firmeza, que son la elastina y el colágeno. Esta pérdida se puede ir produciendo de manera gradual con el paso del tiempo, pero también existen factores que pueden acelerarla, como las pérdidas bruscas de peso, una exposición reiterada al sol sin protección solar, una mala alimentación, o llevar un tipo de vida sedentaria, entre otros motivos.

Flacidez corporal

Síntomas de la flacidez corporal: Cómo identificarla

La flacidez corporal no aparece de un día para otro, por lo que los primeros síntomas que se suelen notar consisten en un mayor movimiento o vibración en los músculos o la piel al tocarla, o más tejido sobrante en algunas zonas como la papada o en la cara interna de los brazos, que son más visibles a la hora de hacer ejercicio.

Para muchas personas la flacidez corporal supone un complejo, que les puede hacer llevar siempre prendas que les cubran para evitar que sean visibles las zonas afectadas. Sin embargo, existe una buena noticia, y es que el descolgamiento y la pérdida de firmeza se pueden tratar.

Combate la flacidez

  • Optando por una dieta sana y equilibrada, aumentando la ingesta de frutas, verduras y proteínas, y reduciendo las grasas y los azúcares. No se trata de una dieta, sino de cambiar tu forma de comer.
  • Bebe abundante agua porque una piel hidratada es más elástica y tarda más tiempo en perder la firmeza.
  • Realiza deporte a diario. Camina, nada, corre, sube escaleras… lo que más te guste. Y realiza ejercicios específicos para las zonas que te preocupen, al menos 3 veces a la semana: sentadillas, flexiones, abdominales, circuitos con mancuernas o máquinas de peso, pilates, entre otros.
  • Utiliza cremas reafirmantes a diario, mañana y noche, masajeando las zonas más flácidas.

 

Con información de Webconsultas

 

 

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