«Abusar de un niño es un delito que tiene que ser castigado tanto civilmente como eclesiásticamente»

Alfonso Morales, filósofo, teólogo egresado de la Universidad Católica Santa Rosa de Caracas y miembro activo del Instituto de Formación Teológica de la Universidad de Boston, destacó que «lamentablemente la iglesia trata como de ocultar esto o de aplicar, la misericordia de Dios, que no deberían ser, porque (…) una cosa es el pecado y otra cosa es el delito y ya en el delito no se podía hacer nada».

Morales puntualizó que las acusaciones a sacerdotes se tratan de una mancha negra dentro de la institución religiosa. En Latinoamérica, en países como México, Argentina, Chile, Colombia y Perú, han sido muchas las denuncias realizadas por este tipo de delitos, y en algunos casos se han resuelto con condenas civiles.

«Lamentablemente esa es una mancha que tiene la Iglesia y que lamentablemente los obispos son participes, son cómplices de esta» dijo Morales.

En el caso de Venezuela, un reciente artículo e investigación del medio de comunicación The Washington Post, señala que, «En Venezuela, sacerdotes condenados por abuso han vuelto al ministerio», al respecto, Morales sostiene que esto no debería ser así.

«Abusar de un niño es un delito, no solamente es un pecado, sino que es un delito que tiene que ser castigado y tanto civilmente como también eclesiásticamente, y los documentos de la Iglesia lo dicen, esos sacerdotes deben ser apartados del ministerio», refirió.

El teólogo señaló que el Derecho Canónico, en teología, la Iglesia tiene muchas normas respecto a estos asuntos, «lo que pasa es que esto es un tema también de doble filo». Morales apunta que en ocasiones las autoridades religiosas actúan bajo la premisa que señala «de repente no está muy comprobado, y tratan de cambiarlo», añade que «de hecho hay sacerdotes que de repente tienen acá un proceso de esos (judicial) y los mandan para Europa, o de aquí los mandan para el oriente del país».

«Le está dañando la vida a una persona, de un ser humano, de un niño adolescente, o bien sea una persona adulta, pero lamentablemente a veces los obispos, y aquí hablamos ya de cada diócesis, de manera particular, por ejemplo el obispo de Mérida, el obispo de San Cristóbal, el obispo de Caracas, tratan como de esconder esa realidad», indicó el teólogo.

De igual manera Morales, explicó que en el caso de Latinoamérica además sucede que quien ejerce como sacerdote es visto como una persona elevada. El diario The Washington Post, entrevistó a líderes católicos, policías, funcionarios judiciales y víctimas de abuso sexual, en Venezuela, y destacó en su artículo que «la mitad de los casos, que datan de 2001 a 2022, (se) encontró sacerdotes condenados por cargos de abuso que fueron liberados antes de tiempo o que no cumplieron ningún tiempo en prisión».

«Existe un tabú, en Latinoamérica los países somos católicos, donde la imagen del sacerdocio está súper elevada, acá en sacerdote es casi un Dios, un sacerdote es muy venerado, puede hacer unas cosas malas, pero para la gente es lo mejor, es lo más santo, es la fe de las personas y lamentablemente no todos los sacerdotes son buenos», agregó Morales.

Fedecámaras Radio

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