Ronald Fernández, un venezolano de 28 años, denunció que sufrió mala praxis en una clínica de Santiago de Chile. Aseveró que lo “torturaron de forma inhumana” y tuvo que pasar 13 días en coma cuando “no hubo necesidad”.
El venezolano precisó que ingresó el 25 de noviembre a la clínica Vespucio, para realizarse un chequeo médico después de sufrir un golpe en la cabeza. El joven dijo que esperaba hacerse una resonancia magnética o una tomografía, pero fue internado por el personal médico.
“Me hicieron una inducción a un coma a 13 días en el que los especialistas, después de salir, me dicen que no hubo necesidad. Estuve intubado por 13 días con perdida de conocimiento y donde las personas violaron mis derechos; me torturaron de forma vil e inhumana”, explicó.
Fernández apuntó que estuvo amarrado de manos y pies, a la vez que fue “operado en la cama en donde estaba”. “Las contusiones fueron tan fuertes que una mano no la puedo mover bien y no me llega bien la circulación a los pies”, acotó para el periodista Sergio Novelli.
El joven reconoció que sufrió secuelas físicas y psicológicas, producto de su estancia en la clínica. También insistió que “fue maltratado por enfermería”, además de “regañado, maltratado y vulnerado” por el personal.
“Tengo estrés postraumático por todo lo que viví en la clínica. Me tuvieron en pañales; no me llevaban al baño. La alimentación era vía nasogástrica, en la que podía ingerir alimentos. Fui entrevistado por psiquiatras bajo los efectos de sedación y me pusieron varios trastornos”, dijo.
El venezolano pidió apoyo para que pudiera hacerse justicia con su caso. “Que no quede impune. Me ha limitado de mis actividades y de muchas cosas. Estoy con ciertos temores y traumatizado”, concluyó Fernández.
Caraota Digital