Lo que parecía un problema complicado para las instituciones públicas con competencia en la materia, un particular lo resolvió sin ayuda gubernamental.
El paseo Monseñor Iturriza o la avenida que conduce al monumento a La Madre, en Coro, recuperó la iluminación, pero lo sorprendente de esto es que los méritos no recaen en Corpoelec o en la alcaldía sino en un futbolista con conocimientos en electricidad.
El nombre de este ex liniero de la Corporación Eléctrica no lo sabemos y aunque seguramente muchos sospechan quién pueda ser debido a su pasión por el fútbol, deporte que a su vez práctica, lo cierto es que puso su conocimiento al servicio de la ciudad y ayudó a restablecer la iluminación en este sitio al que acuden a ejercitarse y divertirse personas de todos los estratos sociales.
Cuenta la persona que si lo conoce y comparte la anécdota, que este ex liniero que ahora trabaja por su cuenta, venía de practicar fútbol en la urbanización Independencia y que al ver el paseo en la penumbra, buscó sus implementos de trabajo y solito, sin retribución monetaria alguna, solo por aporte social, reactivó el alumbrado.
Con información de Versión Morón