Trump honró a la familia de Laken Riley, joven asesinada por un venezolano

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, encabezó este lunes, 23 de febrero, una ceremonia en la Casa Blanca dedicada a las familias de estadounidenses asesinados por migrantes indocumentados, un acto que formalizó como el “Día de la Familia Ángel”.

El evento estuvo marcado por un tono solemne y emocional, con especial énfasis en el caso de Laken Riley, la estudiante de enfermería de Georgia cuyo asesinato por un migrante ilegal venezolano en 2024 impulsó un debate nacional sobre seguridad fronteriza y políticas migratorias.

Como se sabe, el caso de Laken Riley ha sido central en la retórica republicana sobre inmigración.

La joven de 22 años fue asesinada mientras corría en un campus universitario, un crimen por el que fue condenado a cadena perpetua el ciudadano venezolano José Ibarra, quien había ingresado al país de manera irregular.

Su muerte generó indignación nacional y se convirtió en un símbolo para legisladores conservadores que impulsaron cambios legales más estrictos.

Como consecuencia directa del caso, el Congreso aprobó la ‘Ley Laken Riley’, promulgada por Trump en enero de 2025 como la primera ley de su segundo mandato.

La normativa exige la detención federal obligatoria de inmigrantes indocumentados arrestados por delitos como robo o hurto, ampliando significativamente la capacidad de arrestos del gobierno y endureciendo los criterios de custodia migratoria.

La madre de Riley, Allyson Phillips, y su hermana asistieron al evento, al igual que un exoficial del Departamento de Policía de Nueva York que había detenido previamente a Ibarra por poner en peligro a un menor.

Su presencia reforzó el tono emocional de la ceremonia, que buscó consolidar el mensaje de la administración: que la «seguridad fronteriza es una cuestión de vidas humanas» y que las Familias Ángel representan, según Trump, la razón moral para endurecer las políticas migratorias.

«Si has vivido la pesadilla que hemos vivido, entiendes la importancia del trabajo que [Trump] está haciendo para proteger nuestra nación y luchar por nuestras familias, porque esta podría ser cualquier familia», dijo Phillips.

«Yo personalmente arresté a José Ibarra por poner en peligro el bienestar de un menor. Unos meses después, volví a ver su rostro en las noticias tras asesinar brutalmente a Laken Riley. Cumplí con mi deber. Lo puse bajo custodia», dijo, por su parte, el funcionario.

«El sistema falló. No hubo orden de detención, ni rendición de cuentas, ni deportación, y se cobró la vida de un estadounidense inocente», agregó el policía, quien ahora trabaja en el condado de Palm Beach, en Florida. «Si entras a nuestro país ilegalmente, habrá consecuencias bajo esta administración», acotó.

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