El Senado norteamericano se prepara para confirmar que la vacante de la Corte Suprema será ocupada por la magistrada Amy Coney Barrett quien fue nominada por el mandatario estadounidense Donald Trump.
Con esto se busca asentar la base del partido republicano anocjo días de las elecciones presidenciales teniendo en cuenta que las decisiones del máximo tribunal en delicados temas como el aborto sean de significativa importancia para porciones del electorado republicano.
El Senado cuenta con mayoría republicana que hace prever una nominación segura para Barrett, de religión católica y pro vida, y quien sería la sucesora de Ruth Bader Ginsburg feminista y progresista y pro abortista, que falleció en septiembre.
Con Información de Infobae