Con su bolso a cuestas, Cristian ha intentado seguir su camino entre Perú y Bolivia. Se ha topado con indígenas aymaras que protestan contra la presidenta del país inca, Dina Boluarte, quienes tienen cerrado el paso en la frontera entre ambos países, en la localidad de Desaguadero. Ha sido en vano el tránsito del migrante, quien pretende ir hasta el Sur de América, para buscar un mejor futuro.
Los venezolanos que suelen migrar por esa ruta, después de huir de su país, transitan por Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia y Chile, y en algunos casos desde Bolivia o Chile hasta Argentina.
«No te dan paso, te quitan la plata en cada frontera que te paras, no te permiten la ayuda, aquí donde estoy he pedido ayuda 10 veces para poder pasar el bolso y no me dejaron», expresó Cristian, quien no dio su apellido y escondía el rostro con una gorra de los Yanquis de Nueva York, mientras jadeaba y caminaba una vez más rumbo al puente de Desaguadero, población situada en el lado peruano.
A través de un video publicado en YouTube por la agencia AFP, se pudo conocer que quienes migran por ese paso fronterizo están acusando a la policía de pedirles sobornos para dejarles cruzar. Incluso asoman que les exigen unos 200 dólares para permitirles el paso.
Como estamos en una anarquía, el alcalde (de Desaguadero) no puede hacer nada. Porque los piquetes, la gente del entorno, que bloquea las carreteras, no los dejan (pasar). No hay policías, no hay fiscales (…)» afirmó un comerciante, colaborador en una iglesia de esa población fronteriza, sin dar su identidad.
Ese comerciante fue quien mencionó el soborno de «las mafias» por 200 dólares para permitir el tránsito de migrantes y de quienes pretendan llegar a Desaguadero.
Además de la toma por parte de los manifestantes aymaras que exigen la renuncia de la presidenta Dina Boluarte, las bajas temperaturas entre los tres y los 14 grados centígrados han hecho mella en los migrantes. Al menos siete hatianos, quienes aspiraban viajar hasta los Estados Unidos, tras haber partido de Chile, fallecieron en esa frontera por el frío y por la falta de condiciones en la zona, como la falta de combustible y de servicios, consecuencia del cierre de la vía.
También los camioneros que transportan alimentos y otras mercancías han sufrido en carne propia por el intenso frío en esa zona limítrofe peruano-boliviana, ante la toma del puente de Desaguadero por los aymaras. Algunos de esos transportistas han enfermado.
Versión Final