A seis millas mar adentro de la playa conocida como La Botija, en Punta Cardón, municipio Carirubana, está hundida, a 17 metros de profundidad, una pipa de color azul, envuelta en una malla de pescar atada con piedras, donde se ocultan los restos de la docente Gledys María Linares Carmona, quien fue asesinada por un sujeto que hoy, a 5 años y dos meses de haber cometido el dantesco hecho de sangre, camina libremente por las calles de Punta Cardón, lugar donde reside.
Este martes, 13 de junio, Gledys María estaría cumpliendo 53 años de vida, sin embargo, sus familiares no podrán acompañarla en la celebración, ni siquiera podrán asistir a algún camposanto a rendirle tributo y a llorar por su violenta partida física; pues su cuerpo no ha sido rescatado del fondo del mar donde fue lanzado por un individuo identificado como Johan Parra Jordán, quien confesó y reconstruyó el crimen ante los investigadores de la Policía Científica de Punto Fijo.
Raúl Lugo, exesposo de la docente de preescolar, denunció que el caso, cuyo expediente corresponde al IJ11P189-3-2018 permanece archivado en el Juzgado Tercero de Primera Instancia Penal en funciones de control con sede en Coro, mientras que el autor material del homicidio sigue libre, luego de una medida de casa por cárcel sin supervisión.
«Al hombre que le arrebató la vida a Gledys María, lo han visto pasearse por las calles de Punta Cardón, algo que sobrepasa los límites de la justicia venezolana, pues; es el autor de un hecho que fue repudiado por toda la colectividad venezolana, por el grado de alevosía con el que fue cometido. Por ello, exigimos que se reabra el caso para que el responsable pague por lo cometido».
Lugo, exdirigente de Vente Venezuela, dijo que están solicitando al Fiscal General de la República, Tareck William Saab que se encargue de las averiguaciones pertinentes y para que no quede impune el feminicidio de una falconiana que dedicó parte de su vida a la enseñanza de niños en la primera etapa de educación.
Cabe recordar, Gledys María Linares Carmona murió estrangulada el 17 del 2018 y su cuerpo aún no ha sido recuperado debido a que en la zona no existe visibilidad y es de difícil acceso para los buzos, según expusieron en su momento los entes encargados de la investigación.
Los familiares no pierden las esperanzas de la recuperación de los restos para darle cristiana sepultura.
Blanca Sánchez