La mañana de este miércoles, usuarios del transporte público en Miranda y Colina se vieron sorprendidos por un paro de transporte que busca presionar para un incremento en el pasaje.
Los transportistas utilizan el recurso de la paralización para obligar al gobierno a que ceda a sus peticiones, sin tomar en cuenta la situación que generan a los usuarios.
Muchos padres tuvieron que caminar para llevar a sus hijos a la escuela, al igual que quienes necesitaban dirigirse a sus trabajos.
Estas acciones del gremio del transporte deberían tener una sanción, (una buena sería eliminarles el subsidio de gasolina), ya que no cumplen con sus labores de movilizar a la población.
Los trabajadores del volante alegan que «no les da», pero esta es una situación general en la que la mayoría no tiene un salario que cubra sus necesidades y en la que siempre el usuario es quien termina saliendo con la peor parte.
FI