Delincuentes armados tomaron este martes las instalaciones del canal TC Televisión en Guayaquil, Ecuador, y transmitieron en vivo el secuestro del personal de la emisora.
Este acontecimiento es inédito en el país, y marca un nuevo nivel de crisis de seguridad que afecta directamente a la población civil.
A lo largo del 9 de enero, Ecuador ha experimentado momentos de tensión no solo en Guayaquil, sino en todo el territorio.
Grupos armados intentaron tomar rehenes en universidades y ejecutaron a guías penitenciarios, situación que generó un profundo sentimiento de miedo en la población.
En las últimas horas, se han registrado explosiones, se pusieron coches bomba, vehículos incinerados, policías secuestrados y fugas de prisioneros, entre otros actos violentos calificados como terroristas.
Ante esta amenaza del crimen organizado a la paz y seguridad, el gobierno emitió el decreto ejecutivo 111, y declaró la existencia de un conflicto armado interno que es una respuesta ante la escalada de violencia que azota al país.
Estos acontecimientos se producen después de que el presidente Daniel Noboa decretara un estado de excepción, medida que incluye un toque de queda desde las 23:00 hasta las 05:00 (hora local) el 8 de enero.
Esta decisión fue tomada debido a los disturbios en al menos cinco centros penitenciarios, tras la fuga del cabecilla de la banda criminal Los Choneros, Adolfo Macías (Fito), y posteriormente de Fabricio Colón Pico, alias El Salvaje, líder de la banda delictiva Los Lobos, quien además ha amenazado a la fiscal general del Ecuador.
La consultora y analista político Betzabeth Jaramillo detalló que estos terribles hechos, protagonizados por bandas delincuenciales en Ecuador, han generado temor y preocupación tanto en la población local como en la extranjera.
La inseguridad ha sido una de las principales razones del aumento de la población ecuatoriana y venezolana que cruza el peligroso Darién en busca de un futuro más seguro para ellos y sus familias.
2001