Oscar Manuel Méndez Mendoza, de 25 años, comía en un puesto de comida rápida junto a su novia en la urbanización José Ángel Álamo, al oeste de Barquisimeto, sin imaginar que sería la última comida de su vida.
Trascendió que dos sujetos a bordo de una bicicleta llegaron al lugar, se acercaron a la mesa donde comía Mendoza y al estar frente le dispararon con una escopeta en el rostro. La lesión provocada por el disparo le causó la muerte pocos minutos después de ingresar a la Sala de Emergencias del Hospital Central.
Según contaron los vecinos de la zona, Oscar habría llegado al puesto con su compañera sentimental, cuando dos sicarios quienes iban a bordo de una bicicleta se bajaron y fueron hasta su mesa. Sin decirle ni una palabra le dispararon en el rostro, se volvieron a montar en la bicicleta y se fueron.
Las personas al ver lo que había ocurrido salieron despavoridas a esconderse y esperaron que se fueran los delincuentes que le habían disparado al joven para poder auxiliarlo y avisar a las autoridades. Pocos minutos después llegaron funcionarios de Polilara y una ambulancia que montó a Méndez y lo llevó hasta el Hospital Central; sin embargo, por la gravedad de la lesión y la sangre que había perdido en la calle no pudieron hacer mucho por él y falleció.
Aunque hasta el momento se desconocen las razones por las cuales fue asesinado, se presume que haya sido un ajuste de cuentas, aparentemente el muchacho «pichaba» a las personas de la comunidad para que fuesen robadas e incluso algunos habían sido sus víctimas. Funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc), realizan las experticias correspondientes al hecho para determinar la causa del asesinato y los posibles culpables.
Con información de Noticias y Punto