Las mafias de la basura que operan en el relleno sanitario de Tiguadare han minimizado su radio de acción ante la presencia del equipo multidisciplinario integrado por el Instituto Municipal de Aseo de Carirubana, la Oficina Municipal de Ambiente y los organismos de seguridad de la jurisdicción, que trabajan para la recuperación y funcionabilidad del vertedero.
Este proyecto se dio a conocer a través del presidente de Imaseo, Miguel González, quien anunció la instalación de una zona de control ambiental transitoria que hasta el momento ha logrado avances en reuniones con personas que hacen vida en estos espacios a fin de establecer alianzas productivas en pro de la organización y la seguridad interna de Tiguadare.
El funcionario de gobierno municipal mostró preocupación por el alto grado de inseguridad en la zona que, a pesar de la presencia de los cuerpos policiales sigue siendo de alto perfil delictivo; sin embargo, espera que con la ejecución de operativos multilaterales se acabe con las rutas para el contrabando y otras acciones que están fuera de la ley.
Explico que, al mismo tiempo se implementará un sistema de recolección y clasificación de desechos tutelada por Imaseo que, además será remunerada para los grupos que se aboquen a esta tarea.
“Estamos avanzando en el control final de los desechos, sobre todo con aquellos que iban hasta Tiguadare a botar basura sin ningún tipo de revisión. La gente debe entender que la disposición final debe ser cancelada para poder mantener ese vertedero”.
En este sentido, González apunta hacia la colocación de una caseta policial-ambiental que, primeramente vigile y evite la quema de cauchos y otros materiales que son tóxicos para la ciudadanía; y a su vez, se encargue de la cobranza de aquellas empresas o comercios que necesitan utilizar el relleno sanitario para botar grandes cantidades de desechos.
El funcionario de gobierno municipal dijo que según el diagnóstico realizado en el lugar, aun existe un alto grado de inseguridad que, a pesar de la presencia de los cuerpos policiales sigue siendo de alto perfil delictivo; sin embargo, espera que con la ejecución de operativos multilaterales se acabe con las rutas para el contrabando y otras acciones que están fuera de la ley.
Por último, mostro preocupación por el gran número de niños que desde temprana edad se desempeñan como “gancheros” poniendo en peligro sus vidas al guindarse de los camiones recolectores de basura. “Son alrededor de 25 niños que se dedican a estas practicas inseguras”
Esta situación será abordada por autoridades del CDMNA Carirubana, cuyos especialistas tendrán la tarea de abordar a las familias para que los niños se integren a las escuelas.
Blanca Sánchez