José María de Viana, ingeniero civil, expresidente de Hidrocapital y especialista en servicios públicos, consideró que Venezuela necesita una reforma de la industria eléctrica que incluya la descentralización del sector y la apertura a la participación privada internacional. Según estimó, este proceso podría tomar entre tres y cinco años.
En los micrófonos de Radio Fe y Alegría Noticias, durante el programa Punto y Seguimos, De Viana sostuvo que las empresas eléctricas deben estar más cerca de sus clientes y contar con la participación de compañías internacionales que aporten conocimiento y tecnología.
Agregó que la reforma debe desarrollarse mediante licitaciones públicas, abiertas e internacionales, y contar con asesoría de organismos multilaterales como el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Fondo Monetario Internacional (FMI).
También cuestionó que el Estado continúe actuando como empresario y señaló que todavía no se ha modificado la legislación que permite la inversión extranjera. A esto sumó su crítica a la continuidad de la opacidad en los contratos.
Reparar las máquinas no es suficiente
El ingeniero resaltó que la recuperación del sistema eléctrico no pasa únicamente por reparar las máquinas, sino también por incorporar personal capacitado para operarlas.
«La industria eléctrica está siendo manejada por gente poco competente y nosotros tenemos la gente competente dándole electricidad en otros países», afirmó.
Aunque todavía existen expertos en Venezuela, estuvo de acuerdo con que la reconstrucción del sector incluya la participación de empresas internacionales capaces de aportar inversión, talento y conocimiento.
Producción petrolera puede ayudar a reactivar las plantas térmicas
El aumento de la producción petrolera tendría un papel importante en la recuperación del sistema eléctrico, de acuerdo con De Viana, debido a que permitiría disponer de gas asociado al petróleo para reactivar las plantas térmicas.
«En la medida que aumenta la producción de petróleo se demanda más electricidad y ciertamente es uno de los componentes que están creando más problemas», explicó.
Apuntó que la falta de un sistema eléctrico robusto afecta, a su vez, la producción de aluminio y acero y el funcionamiento del parque industrial de Guayana.
“Corpoelec se convirtió en un monstruo burocrático”
De Viana recordó que hasta 1998 Venezuela contaba con un sistema eléctrico robusto con la capacidad para corregir las fallas a tiempo. Aseveró que entonces funcionaban las plantas de aluminio y acero y existía una actividad industrial importante.
No obstante, mencionó que la debacle inició con el cambio en la estructura del sector a partir de 2007, cuando el Gobierno concentró las empresas eléctricas en Corpoelec y adquirió propiedades del sector privado.
«Corpoelec se convirtió en un monstruo burocrático, pero que no tiene recursos ni competencias para arreglar el sistema eléctrico nacional», sostuvo.
De acuerdo con el especialista, casi todo el sistema térmico presenta problemas de funcionamiento. Ante este escenario, enfatizó que es necesaria la protesta ciudadana para impulsar cambios.
Radio Fe y Alegría Noticias