Dentro del gremio médico falconiano existe la preocupación por los ataques constantes hacia estos profesionales a quienes se les ha señalado con calificativos humillantes y en detrimento de su condición como seres humanos.
El presidente del Colegio de Médicos de Falcón, doctor Tomás Alastre lamenta que algunos de sus colegas se vean envueltos en situaciones delicadas, donde son imputados por ciertas tipificaciones de delitos en casos de actos desarrollados en instituciones públicas, cuyas directivas dejan huérfanos y a su suerte a los galenos que son responsabilizados en su totalidad por las fallas que, en la mayoría de las ocasiones derivan de las malas condiciones en las que ejercen su trabajo.
“A través de las redes sociales vemos como el médico es juzgado por la opinión pública, lo que al parecer influye en el dictamen de los jueces que llevan a cabo los procesos en los tribunales, donde se emiten calificativos y prejuicios que están fuera de lugar”.
En respuesta a estas actuaciones, el gremio médico falconiano se activó en asamblea y nombró una comisión de enlace con las distintas instancias judiciales en el Estado. Dicho equipo está integrado por los doctores: Henry Curiel, Nelson Urbina, María Teresa Hernández y Julio Molina, quienes se reunieron con la Defensoría del Pueblo, representantes del Circuito Judicial y Ministerio Público.
Aclararon que el objetivo de estos encuentros es sensibilizar a las distintas instancias judiciales sobre lo delicado que es el acto médico y que debe ser entendido como una responsabilidad compartida con la institución donde presta atención.
“Para nadie es un secreto el estado en el que se encuentran los hospitales públicos, donde el menos favorecido y defendido es el personal de salud, a quienes se les achacan todas las culpas, sin pensar en las condiciones paupérrimas en las que tiene que intervenir quirúrgicamente a un paciente, además de la saturación de trabajo por la falta de personal, y otras atenuantes que como todo ser humano pudieran atravesar en esta región donde no funcionan los servicios básicos y donde los sueldos no sobrepasan los 50 dólares”, refirió Alastre.
Por su parte, Nelson Urbina dijo que al gremio no lo mueve el amiguismo, ni los intereses particulares, sino la necesidad de crear conciencia ciudadana frente a la labor incansable, humana que cumplen los profesionales de la medicina en este país, quienes no merecen ser señalados como “matasanos” o como homicidas sin considerar las situaciones a las que se enfrentan a diario.
Blanca Sánchez