La ciudad de Chicago, en Estados Unidos, se enfrenta a una crisis humanitaria debido a la llegada de miles de migrantes, en su mayoría venezolanos, que buscan refugio ante la difícil situación que atraviesa el país latinoamericano.
Las autoridades buscan alternativas para proveer alojamiento a los extranjeros, muchos de los cuales se encuentran albergados precariamente. La situación se agrava aún más debido a la proximidad del invierno.
Desde agosto de 2022, Chicago recibió más de 25 mil migrantes, y los refugios de la ciudad pasaron de alojar unas dos mil 600 personas hasta más de 12 mil. Además, alrededor de mil 250 migrantes más están esperando que los trasladen a uno.
La situación es especialmente preocupante para los venezolanos, que representan aproximadamente el 85 por ciento de la población migrante.
Muchos de ellos se ven obligados a dormir en comisarías y en el aeropuerto por la falta de alojamiento adecuado.
Con la llegada del invierno, los autobuses que se estacionan frente a algunas comisarías se convirtieron en el único lugar seguro y caliente que muchos encontraron para pasar la noche.
Agencias