La arremetida del dólar que en las últimas semanas ha puesto con los pelos de punta a las familias venezolanas, hace cuesta arriba llevar proteína a la mesa de los hogares en el país.
Desde inicios de semana se notó la elevación en los precios del pollo y la carne en los locales asentados en Punto Fijo.
La inestabilidad de los precios en el comercio no permite sacar cálculos, ni organizar el presupuesto, por cuanto los costos se rigen por las divisas cuyo valor aumenta diariamente.
En recorrido por carnicerías se constató que un kilo de pollo está, por los momentos, entre los 4 y 4.5 dólares, mientras que las carnes rojas, se consiguen entre los 6.5 y 8 dólares, de acuerdo al Corte y a la calidad de la misma.
Los embutidos también presentan un desenfreno en sus precios. El jamón de pierna se vende por kilo a un precio que oscila entre los 12 y 15 dólares.
Es así como los paraguaneros aminoran la calidad de la alimentación y carga nutricional dentro del núcleo familiar, donde se deben reinventar la ingesta de proteína, combinadas con verduras, hortalizas y frutas, otro rubro que también se perfila por las nubes.
Blanca Sánchez
