Luis Enrique Rosales, de nacionalidad venezolana, fue asesinado el sábado 16 de octubre, en el corregimiento rural de Aguaclara en Cúcuta, departamento Norte de Santander.
Trascendió que Rosales esperaba a que abrieran un puesto informal de gasolina, con un acompañante, en la carrera 14 del barrio Pamplonita, vía Guaramito, fue baleado por dos encapuchados que sacaron sus armas, dispararon y se dieron a la fuga.
“El llevaba muchos años en el negocio de los pollos, aquí todos lo conocían por el nombre de ‘Taco’, no sabemos por qué sucedió este hecho. Él era un padre de familia y se la ha pasado trabajando honradamente toda su vida, tenía dos hijos de 9 y 12 años, no era una mala persona”, manifestó entre lágrimas un familiar.
Según testimonios de su familia, Luis venía dos veces por semana, atravesaba una trocha para llevar gallinas y venderlas por encargos a diferentes miembros de la comunidad de Agua Clara, por lo general, en la cancha del corregimiento.
Ese día, según el familiar, Luis tenía su motocicleta dañada en su casa y debía entregar un encargo de pollos que se había comprometido, por lo que le pidió el favor a un hombre que trasladaba personas por la trocha.
Sin embargo, se conoció que el acompañante no tenía mucha gasolina para hacer el viaje de regreso, y a las 4:45 de la madrugada, al llegar al punto de la carretera donde ocurrió el homicidio, detuvieron el vehículo y se sentaron al frente del puesto de combustible a esperar que abrieran.
Con información de La Nación